Cómo ser un cuarentón más feliz

2.Cuarentón más feliz - Terapia Gestalt Gay

En dos días cumplo 43 años y siento que estoy en una franja de edad indefinida, una especie de tierra de nadie.

Tengo un cuerpo que envejece, llevo vida de joven pero con gustos diferentes a los jóvenes. Frases del tipo “los 30 son los nuevos, 20” y “los 40 los nuevos 30” (no he visto/oído los 50 son los nuevo 40, pero esta al caer) ¿Qué nos quieren decir? ¿Qué aunque vas cumpliendo años tu vida sigue siendo como una década antes? Puede. ¿Qué aunque cumplas años sigues siendo guapo, divertido y dinámico? Sí. ¿Qué compartes piso, no has triunfado profesionalmente y no tienes pareja estable? También.

Tiempo atrás, para nuestros padres, la cosa era diferente, el esquema parecía más sencillo; la madurez consistía en un trabajo estable, matrimonio, hijos y esperar a la siguiente fase, la jubilación. Esto ha cambiado, y mucho, incluso en el universo hetero. El retraso de la maternidad, la inestabilidad laboral y el aumento de estímulos y expectativas ha convertido la vida en una especie de videojuego en el que hay que pasar de pantalla y superar pruebas.

Vivimos en una sociedad que ensalza la juventud como valor, no solo cuerpos tersos, caras sin arrugas y dentaduras blanquísimas; si no también en actitudes: siempre jovial, optimista, con la maleta preparada para emprender cualquier viaje, yoga, crossfit. ¿Un vermut mañana? ¡Claro!

Esta exaltación de la juventud en la que vivimos tiene, como todo, sus cosas positivas: cuidado de la salud mediante dieta y deporte, actividades al aire libre, socialización, interés por seguir creciendo, etc. ¿Quién podría calificar como negativo esto? También, como todo, tiene su lado oscuro, el otro lado de la moneda: Falta de descanso, la no aceptación del propio cuerpo y en general el estrés de estar siempre pendiente de cumplir las expectativas marcadas por vete tú a saber quien. De hecho, buena prueba de ello es que pasado el confinamiento, muchas personas han expresado que les apetecía nada volver a la rueda de planes y actividad constante.

La precariedad y la inestabilidad también “rejuvenece”: no llegar a fin de mes, compartir piso o comer más pasta que un italiano, además de generar el estrés obvio por la carencia trae el plus de no haber alcanzado las metas que se suponía que uno debería haber alcanzado a esta edad; “trabajo estable, matrimonio, hijos y esperar a la siguiente fase, la jubilación” ¿Recuerdas?

¿Y esto cómo nos afecta a los gays?

Por lo que veo en consulta, por lo que hablo con mis amigos y por lo que me pasa a mi mismo, veo que esta situación nos deja algo confusos (sobre todo si no eres padre, que de alguna manera podría marcar un cambio de fase). Ni joven, ni mayor. Ni chico, ni señor. No soy, no quiero serlo y todo lo contrario. Un día quieres ligar con un chico y te dice que eres “muy mayor” para él… pero ¿desde cuando? Demasiado joven para sentirme mayor, demasiado mayor para los jóvenes.

Entonces, ¿Qué podemos hacer para salir de esta confusión? Pues no lo sé, pero aquí van algunos tips que pueden hacer que estar confuso sea más placentero:

1) Revisa tus metas

Pregúntate si las metas que te habías marcado para la edad que tienes son fruto de una reflexión real y libre o más bien vienen dados por repetir patrones heredados. Si tus metas no son genuinamente tuyas, ¡revísalas!

2) Acércate a “lo joven”

Hazlo con curiosidad. El regeton, el autotune, tiktok y youtube quizás a ti no te digan nada, pero a los jóvenes (a los jóvenes de verdad, no nosotros) sí, y tienen derecho a tener sus propios referentes, gustos y dinámicas sociales. Aunque no los compartas, un acercamiento a su mundo te aleja de ser un cascarrabias.

3) Cuídate

Cuida tu cuerpo y mente, se coqueto si es lo que te apetece, pero si nunca ha sido obligatorio ser como un escultura griega, a los 45 quizás menos. Quiere a tu cuerpo, se complaciente y cariñoso con él, si las carnes caen es porque estas vivo.

4) Mira también con cariño a los más mayores

Algo recurrente en el mundo gay (joven) es cierto menosprecio hacia los gays mayores (este tema se merece por si solo un post, ya lo haré); hay un millón de razones para hacerlo y una de ellas es que tú ya no estas tan lejos, la vida pasa rápido, en nada tú tendrás la edad esa que te parece “demasiado mayor para”. Rompamos entre todas desde ya esta cadena de estigmatización.

5) ¡Haz lo que te rote!

Aprovecha, ya eres mayor, no tienes que demostrar nada a nadie, ponte el mundo por montera, prueba algo nuevo, lo que te apetezca, un tattoo, unos piercings, nuevos amigos, píntate las uñas, ve desnudo, en traje, en chándal o con pajarita. ¡Haz lo que te rote!

¡Cumple años y quiérete!

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