Tríos con tu pareja

Tríos-con-tu-pareja-Terapia-Gestalt-Gay

Hablemos de parejas

Una de sus posibles clasificaciones es por la variable abierta/cerrada, según si sus integrantes pueden tener relaciones sexoafectivas con personas de fuera de la pareja. Entonces obtenemos un ampliiiiiiiiiiisimo abanico de posibilidades que va desde la monogamia al poliamor. Por el medio infinitas combinaciones si tenemos en cuenta, cantidad, tipo, calidad, duración, lugar y todos los etcéteras que queramos.

Hoy voy a pararme en hablar de una tipología que es bastante común, que es hagas tríos con tu pareja con un amante visitante.

Supongo que esta opción esté tan extendida se debe a que por una parte cubre la necesidad de diversificar y ampliar las personas con las que tienes sexo, la chispa del ligoteo, el morbo de los cuerpos nuevos, romper con la monotonía de la pareja, jugar con tu compañero… y todo esto sin perder el control, poniendo poco en riesgo, tú estás delante, nada malo puede pasar, todo queda en casa.

No por muy extendida quiere decir que sea algo al que no se le deba prestar un poco de atención antes, mientras y después.

Aquí unas propuestas tríónicas:

Primero de todo escucha que es lo que quieres tú, esta es la regla de oro en el mundo de la pareja y del sexo; saberse escuchar, sentir las propias necesidades, saber pedir y decir no. Sé sincero contigo mismo y con tu pareja. Si un trío es lo que te apetece en ese momento, siéntete libre de compartirlo con tu pareja y ponerlo sobre la mesa. Si por el contrario, no te apetece, consideras que no es el momento o lo que sea, respétate y exprésaselo a tu pareja. No te sienta obligado a hacer nada que no quieras ni te cohíbas en querer cumplir tus fantasías.

De la misma manera escucha y respeta lo que tenga que decirte tu pareja, quizás no sea lo que a ti te gustaría oír, pero él tiene todo el derecho a expresar sus necesidades y limites de la misma forma que tienes derecho a hacerlo tú. Tanto pedirte un trío como negártelo es legítimo.

Es importante tener una actitud abierta a la negociación, escuchar con curiosidad la postura del otro, y aunque sea por un segundo, acéptala como buena.

Si llegados a este punto decidís no hacer el trío, puedes dejar de leer. En el caso que hayáis decidido que Sí, que para delante, los siguientes puntos te interesaran:

Queréis hacer un trío, aquí la pregunta es para qué.

Follar con otro puede parece la respuesta más obvia pero muchas veces resulta incompleta. En más ocasiones de las que me gustaría he observado como parejas con problemas maritales creen que haciendo tríos van a encontrar la solución. No diré que nunca pase, pero por lo que yo he visto, querer tapar problemas de pareja con cuerpos invitados es pan para hoy y hambre para mañana. En un primer momento adrenalínico puede parecer que sí, pero luego los problemas vuelven y aun con más fuerza.

Si tienes problemas de pareja, soluciona los problemas de pareja. Si estas la mar de bien en tu relación y quieres tocar más carne, entonces, haz tríos con tu pareja.

Acordar los detalles

Ahora tenéis que acordar los detalles, todo: con quién, dónde, qué hacéis con él, qué no hacéis con él, quién decide, etc, etc. Aquí cada pareja decide como quiere hacerlo. Para mí es muy importante tener claro como elegir al chico en cuestión, ¿tiene que ser siempre una decisión de consenso?, ¿un día elige uno, otro día otro? ¿Uno elige chico y otro frega los platos? Si la gracia es compartir, generar complicidad, entonces hay que procurar que ninguno de los dos se sienta excluido. ¿Esto quiere decir que el tercero le tiene que gustar a los dos?. Pues no necesariamente, ya que en tu relación quizás estáis muy contentos cediendo un día sabiendo que otro día obtendréis vuestro premio. Lo primordial es claridad y diálogo. Y sobre todo poner atención en que si vuestra relación ya hay alguna distorsión del tipo que uno impone más su criterio al otro, pues es probable que aquí se repita esta dinámica.

Del dicho al hecho

Ya lo tenéis todo hablado con tu pareja, habéis quedado con el chico en cuestión en el lugar elegido, tenéis pactos sobre besos, roles, posturas, profilaxis y demás límites y ¡Oh! horror, al visitante le gusta más uno que el otro y/o hay más química con uno y/o uno de los dos se siente excluido y/o a uno de los dos no le gusta el chico en cuestión. Pues ¡también tiene que estar hablado de antemano! No hay reglas, en los tríos con tu pareja los dos decidiréis como proceder. Puede ir desde a parar en seco y despachar a la visita hasta asumirlo sin más y que mientras uno sigue al lío el otro aprovecha para tender a la lavadora o llamar a su madre. Todo está bien mientras sea pactado.

Es interesante que mientras estáis atendiendo a la visita mantener un diálogo con la pareja también, contacto visual o gestos para ir chequeando como está el otro sin necesidad de palabras y que a la vez os mantenga en cuidado mutuo. También está bien tener algún tipo de código, una palabra de seguridad, que signifique abortar misión al momento.

Ya por fin estáis solos y ha ido súper bien. ¿Seguro? ¿Cómo lo sabes?

Háblalo con tu pareja, comenta sin tapujos como te has sentido y de la misma forma acepta de él sus emociones. Intentad un diálogo de ver lo ocurrido y hacer peticiones claras, y no entrar en recriminaciones. ¡Estamos aprendiendo!

Los tríos con tu pareja son solo una de las miles opciones, cada pareja debe encontrar la suya, que además variara en cada momento. Dialogo y honestidad siempre ayudan.

¡A disfrutar!

Los comentarios están cerrados.